Es Amor... ¿o adicción?

Las emociones no son fáciles de describir, ni mucho menos de poder controlar, pero esto último es necesario para evitar problemas que después nos pueden traer problemas.
Por este motivo, en ocasiones podemos llegar a confundir el amor con dependencia, dígase, una especie de adicción a estar siempre en una relación o buscar constantemente tener una pareja; aunque generalmente esto trae una consecuencia, no saber el tipo de persona con la que nos estamos relacionando.
Generalmente, por el hecho que no querer estar solo tendemos a tolerar faltas que pueden afectarnos, como violencia (psicológica, verbal, etc.), dejar pasar faltas, no poner límites o si los tenemos pasan sobreellos, etc.
Para evitar esto, te voy a compartir 3 diferencias:
Diferencia #1 – Reciprocidad
Amor: cada uno de los miembros de la pareja se adaptará al otro.
Es decir, vamos a tener aspectos comunes con la otra persona y aspectos en los que diferimos.
Adicción: la persona dependiente es la que se adapta a su pareja y no es algo reciproco.
La persona dependiente acaba olvidándose de ella misma
Diferencia #2 – Motivo de la Relación (¿Por qué están juntos?)
Amor: pasar tiempo con nuestra pareja nos resulta gratificante pero también nos produce bienestar pasar tiempo con otras personas o consigo misma.
Adicción: estamos con la otra persona para evitar la soledad.
La persona dependiente no soporta la soledad y no entiende su vida sin tener a alguien a su lado.
Diferencia #3 – Respeto y Confianza
Amor: son aspectos clave en la relación.
Adicción: suele haber cierta obsesión por conocer dónde está en todo momento la otra persona, por controlar qué hace y/o con quién.
Y cierro con una frase matonsisima y de las populares que tengo:
“Si en el amor hoy te conformas con migajas, mañana no te quejes de andar hambreado” ¡Zas!