¿Realmente el tiempo lo cura todo?

24 ago 2026
Psicología
¿Realmente el tiempo lo cura todo?

La frase “el tiempo lo cura todo” es tremendamente popular, pero, que sea común o todo el mundo la conozca, no significa que sea verídica y real.

Las personas somos de carne y hueso pero tenemos emociones y sentimientos, dígase, somos cuerpo, somos mente y somos espíritu; y a lo largo de nuestra vida experimentamos eventos que nos marcan positiva o negativamente, en algunos casos, esos mismos sucesos nos permiten crecer, pero otras veces, nos pueden estancar.

Si bien el tiempo puede ser un gran aliado en ocasiones, hay algo más que el hecho de solamente dejar pasar los días, las semanas y los meses. La clave somos nosotros y como aprovechamos esas experiencias difíciles para dar un salto como personas.

Voy a citarte varios estudios que encontré donde se habla sobre como el tiempo afecta a las personas, especialmente, esas heridas que tienen.

Uno llevado a cabo por la Universidad Estatal de Arizona y publicado en la revista "Perspectives On Psychological Science" confirma que el tiempo realmente no cura todas las heridas.

En ocasiones, el paso del tiempo no minimiza el dolor que sentimos o la tristeza que experimentamos.

Hablar del tiempo como la única variable que está relacionada con la sanación emocional es incorrecto, y eso de que “las cosas mejorarán pronto” puede parecer un buen consejo en la teoría, pero no en la práctica.

Creer que el tiempo lo curará todo puede llevar a una persona a esperar pasivamente a que las cosas mejoren "por arte de magia", y sabemos que no es así. En realidad, el tiempo solo tiene sentido si un individuo actúa activamente para recuperar su bienestar, en otras palabras, toma acción para poder avanzar, eso nos concierne aquí como tomar un proceso de sanación para curar esas heridas.

Por otro lado, estudios de la Universidad de Aberdeen y de la British Heart Foundation-Funded, investigaron a 52 pacientes, de entre 28 y 87 años, durante cuatro meses. Este estudio demostró que las personas a las que les han "partido el alma", por así decirlo, sufren una condición llamada “síndrome del corazón roto”.

Estos síntomas modifican la estructura del ventrículo izquierdo ubicado en el corazón, pese a superar el desamor, los síntomas físicos perduran durante el resto de la vida. Podría decirse que la ruptura si les afectó este órgano.

Otra investigación hecha a veteranos del conflicto del Atlántico Sur, conocida popularmente como la Guerra de las Malvinas (1982), mostró que las personas que habían sufrido Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) y el Trastorno de Estrés Postraumático Complejo (TEPTC) se había vuelto crónico y había persistido, después de más de 40 años que el conflicto terminó.

Dicho estudio, hecho en 2025 por la investigadora Cecilia Yaccarini de la Universidad Maimónides, identificó que la persistencia de la sintomatología postraumática en veteranos está influida por factores individuales y contextuales, además de la exposición al conflicto, incluyendo la centralidad del evento y ciertos rasgos de personalidad.

Si nos vamos al terreno de las ideas y la mente, el investigador mexicano Sergio Espinoza Proa de la Universidad Autónoma de Zacatecas, publicó un artículo llamado "Recuperación y pérdida del tiempo: una lectura desde Bodei y Carse" en la revista Protrepsis, donde aborda el tema desde un punto de vista psicológico y filosófico.

De acuerdo con Proa, la filosofía y la literatura sirven como estrategias para mitigar la angustia provocada por el transcurso inexorable del tiempo. Para esto, sugiere establecer un vínculo de gratitud, más que de resignación, con la muerte, algo que considera fundamental para afrontar el paso del tiempo. Esto me recuerda a la frase adoptada por los Estoicos en la antigua Roma, "Memento mori", "Recuerda tu muerte".

Ahora, si tu también tienes esta sensación de que el tiempo pasa y no logras sanarte o curar aquello que te hace daño, aquí te comparto 3 ideas.

1.- Lo que sana es lo que haces

El bienestar llega gracias a tus decisiones, como aceptar la tristeza, aprender de la experiencia y buscar ayuda profesional si la necesitas.

2.- Se aprende a vivir con el dolor

Muchas ausencias o cicatrices profundas no se "borran" con los años; más bien, el espacio te da perspectiva para adaptarte y seguir adelante con una carga más ligera.

3.- No actues pasivamente

Como vimos, mantenerte inactivo, estatico y pasivo puede llevarte a evitar enfrentar tus problemas, acumulando frustración cuando notas que el dolor sigue ahí intacto después de mucho tiempo.

Y cierro con esta frase matonsisima:

"Quedarte afligido después de orar, es impedir que los milagros sucedan. Alégrate y lo que crees imposible se hará posible."