¿Cómo saber si mi hijo sufre de ansiedad?

¿Cómo saber si mi hijo sufre de ansiedad?

Te explicaré lo que implica el trastorno de ansiedad, y cómo detectarlo en tus hijos. Pero no te preocupes lo positivo de esto es que este trastorno tiene solución.

Empezaremos por definir qué son los trastornos de ansiedad.

Los niños y adolescentes experimentan un intenso miedo, pena o impotencia, y como estas sensaciones pueden durar largos periodos de tiempo afectan en forma significativa sus vidas.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de la ansiedad?

Los padres pueden detectar signos de que un niño o un adolescente está ansioso. Por ejemplo, un niño se puede aferrar a sus padres a la hora de ir a la escuela, llorar y acabar perdiendo clases. Puede actuar como si estuviera asustado o muy alterado, o negarse a hablar o a hacer cosas. Los niños y los adolescentes con ansiedad también pueden tener síntomas que los demás no pueden ver. Pueden estar asustados, preocupados o nerviosos.

La ansiedad también puede afectar a su cuerpo. Se pueden sentir inestables, inquietos, agitados o faltarles la respiración. Pueden tener la cara caliente, las manos húmedas y pegajosas, la boca seca y el corazón acelerado.

Los padres deben estar atentos al comportamiento de sus hijos, porque el padecimiento se presenta en edades tempranas, desde los siete hasta los 15 años de edad.

¿Cuáles son las causas de los trastornos de ansiedad?

– Genética: Un niño que tenga un miembro de la familia con un trastorno de ansiedad es más proclive a padecerlo también.

– Situaciones de la vida. Las situaciones que ocurren en la vida de un niño pueden ser estresantes y difíciles de afrontar. La pérdida, una enfermedad grave, o la muerte de un ser querido, la violencia o los malos tratos pueden hacer que algunos niños se vuelvan ansiosos. 

– Conductas aprendidas. Crecer en una familia donde otros parientes tienen miedos y ansiedades también puede “enseñar” a un niño a tener miedo.

– Química cerebral. Los genes ayudan a dirigir la forma de funcionar de las sustancias químicas que hay en el cerebro (llamadas neurotrasmisores). La escasez de ciertas sustancias químicas específicas o que esas sustancias no funcionen bien puede causar ansiedad.

El hecho positivo es que la ansiedad tiene solución.

¿Cómo se tratan los trastornos de ansiedad? 

La mayoría de las veces, los trastornos de ansiedad se tratan con terapia cognitivo-conductual. Este tipo de terapia ayuda a las familias y sus hijos en edad infantil o adolescentes a aprender a gestionar las preocupaciones, los miedos y la ansiedad. 

Este tipo de terapia enseña a los niños que lo que piensan y lo que hacen afectan a cómo se sienten. Los niños aprenden que, cuando evitan lo que temen, solo están reforzando o afianzando sus miedos.  Aprenden que, cuando le plantan cara a un miedo, ese miedo se debilita y acaba por desaparecer. 

En la terapia cognitivo-conductual:

  • Los padres aprenden la mejor forma de responder cuando sus hijos están ansiosos.  Aprenden cómo ayudar a sus hijos a afrontar sus miedos. 
  •  Los niños aprenden habilidades y estrategias para poder afrontar sus miedos y preocuparse menos. 

Los terapeutas ayudan a los niños a poner en práctica esas habilidades, y los apoyan y elogian cuando lo intentan. Con el tiempo, los niños aprenden a afrontar sus miedos y a encontrase mejor. Aprenden a habituarse a situaciones que antes temían. Se sienten orgullosos de lo que han aprendido. Y, sin tantas preocupaciones, se pueden centrar en otras cosas, como la escuela, las actividades y la diversión. A veces, también se usan medicamentos para ayudar a tratar la ansiedad.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo?

Si a su hijo le diagnostican un trastorno de ansiedad, aquí tiene algunas formas de ayudarlo:

          Encuentre un terapeuta con formación y experiencia, y lleve a su hijo a todas las visitas de terapia.

          Hable a menudo con el terapeuta de su hijo, y pregúntele sobre la mejor forma en que puede ayudar a su hijo.

          Ayude a su hijo a afrontar sus miedos. Pregúntele al terapeuta cómo puede ayudar a su hijo a poner en práctica lo que aprende en la terapia en su casa. Elogie a su hijo cuando se esfuerce en afrontar sus miedos y preocupaciones.

          Ayúdelo a hablar sobre sus sentimientos.  Escúchelo y hágale saber que lo entiende, lo quiere y lo acepta. El hecho de tener una relación positiva y afectuosa con usted ayudará a su hijo a mejorar en sus puntos fuertes. 

          Anime a su hijo a avanzar dando pequeños pasos. No permita que su hijo tire la toalla o evite lo que teme. Ayude a su hijo a avanzar dando pequeños y positivos pasos hacia adelante.

          Tenga paciencia. Que la terapia funcione y que su hijo se encuentre mejor en un proceso que requiere tiempo.

Fuente:

La ansiedad, problema mental común en los adolescentes y niños, 2016. Secretaría de Salud. Sitio Web: www.gob.mx

Trastornos de ansiedad, 2018. Kids Health. Sitio Web: kidshealth.org

Ansiedad, 2016. MedlinePlus. Sitio Web: medlineplus.gov

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