Ars Amandi: “el arte de amar”

Ars Amandi, un concepto para muchos desconocido que con frecuencia me gusta tocar en mis talleres y conferencias. Ars Amandi es “el arte de amar”, se me ha ocurrido que para hacer más fácil su comprensión, ejemplificarlo con el arte de grandes pintores.

Cada persona en el mundo tiene una historia diferente, una escuela diferente, un entorno social diferente, etcétera; lo cual define, diseña y construye nuestro muy particular estilo de amar, y de hacer el amor. Nos enseña que todos, sin excepción, somos diferentes. Por otro lado, nos han mentido cuando nos han descrito cómo son o deberían ser las relaciones de pareja, y la forma de amarnos. Como si hubiera una forma universal de hacerlo, eso es una mentira que nos confunde y crea conflicto.

Si comparamos amarnos o hacernos el amor con hacer una obra de arte pictórico, cada uno de nosotros sería un pintor diferente. Imaginemos que la gente del mundo está representada por Dalí, Diego Rivera, Dominique Ingres, Frida Kahlo, Lee Krasner, Leonardo, Mailou Jones, Matthew Ritchie, Miguel Ángel, Monet, O’gorman, Picasso, Rembrandt, Takashi Murakami, Weischer y un pintor urbano desconocido.

Cada uno de estos artistas, de diferentes épocas, se formó bajo diferentes influencias artísticas y sociales. Unos son muy conocidos, otros quizá nunca los has escuchado, pero todos artistas. Ahora imaginemos que un cliente caprichoso llamado Cupido o Eros, encarga una obra en co-autoría a dos de esos pintores. De tal forma que habrán de formarse en pareja algunos de ellos.

¿Cómo sería una obra de Miguel Ángel y Lee Krasner? ¿O un mural diseñado entre Rivera y Murakami? ¿O Monet y Picasso? ¿O uno con Frida y Dalí?

Sin duda alguna esa petición provocaría muchas discusiones entre los artistas. Cada uno defendería su estilo, su técnica, su arte. Y el conflicto principal entre los pintores, es que en el fondo ellos tienen el deseo de poder crear una obra de arte en conjunto. Pues cada uno admira el arte del otro, y Eros los ha fascinado. Pero al mismo tiempo, ninguno desea abandonar su muy particular forma de hacer arte. ¿Quién cederá ante los gustos del otro? Si le pedimos a Frida que imite a Dalí, ¿podría Frida sentirse feliz? Y si Rivera considerase demasiado sencillo o infantil el estilo de Murakami, ¿cómo haría sentir esto a Murakami?

La solución sería que ambos artistas deberían reunirse para dialogar y comprender que lo que ellos deben hacer es crear juntos un tercer estilo, aportando cada uno su experiencia y talentos, llegando a acuerdos justos donde ninguno se sienta menos valorado que el otro.

Ese tercer estilo sería único e irrepetible, como lo es el de cada uno por separado, donde cada uno hará un aporte. El porcentaje de influencia será acordado entre los artistas. En el entendido de que ninguno se impondrá al otro, sino que será una suma de talentos, experiencia e inspiración.

Todos deberían comprender, que cada uno de los artistas, creará un estilo completamente diferente si se une en algún momento a cualquiera de los otros artistas. Es decir, los estilos de arte, serían infinitos. Porque Frida sería una con Monet. Pero otra muy diferente con O´gorman. Y quizá una impensable con Matthew Richtie.

Es así como cada persona, debe comprender que las formas de amar, de construir una relación, es totalmente diferente con cada una de las personas con las que hacemos pareja a lo largo de la vida. Y que cada nuevo estilo de Ars amandi es perfecto, porque es único e irrepetible. Que cada nuevo Ars amandi que vamos construyendo tiene nuestra esencia, esencia que se ve transformada al ser mezclada con el Ars Amandi particular de ese otro artista que no es mejor ni peor, sino simplemente diferente.

Así que la próxima vez que la vida te dé la oportunidad de crear un nuevo Ars Amandi con un nuevo amante en tu vida, evita compararlo con las otras formas de amar que has vivido con amantes anteriores. Y disfruta el proceso de nueva creación juntos. Sin compararlo con las formas de amar de los demás. Descubriendo pincelada a pincelada, los estilos y las formas que han de crear juntos, con su amor, con sus artes amatorias, con sus emociones, con sus sentimientos. Transformándose, evolucionando, cambiando, sexuándose.

Con afecto,

Eugenia Flores, Educadora Sexual y Sexóloga  eugeniasexologa@gmail.com