La violencia intrafamiliar

La violencia intrafamiliar es un problema social de grandes dimensiones que afecta sistemáticamente a importantes sectores de la población especialmente a mujeres, niñas, niños, ancianos y ancianas. Una forma endémica de la violencia intrafamiliar es el abuso a las mujeres por parte de su pareja.

Las manifestaciones de la violencia íntima, también denominadas “violencia intrafamiliar” o “violencia domestica”, incluyen la violencia física, psicológica y sexual. En Nuevo León, el delito de violencia intrafamiliar encabeza la estadística oficial como el delito número uno en ser cometido. En este año han sido presentadas más de 10 mil denuncias ante la Procuraduría General de Justicia especializada en Violencia Familiar.

La problemática es tan grave que desde hace tres años se considera un “problema de salud pública“. Uno de los principales factores que agudiza la problemática es el alcoholismo, el consumo de drogas y el intenso calor de verano, temporada en que se disparan las agresiones.

La violencia familiar, daña la integridad física o psicológica de uno o varios miembros de la familia. En Nuevo León, las estadísticas oficiales muestran que cerca de 98% de las personas que padecen violencia doméstica son mujeres y niños.

El artículo 287 Bis del Código Penal Vigente en el estado de Nuevo León establece:

“Comete el delito de violencia familiar, el cónyuge; concubina o concubino; pariente consanguíneo en línea recta, ascendente o descendente sin limitación de grado; adoptante o adoptado; que habitando o no en el domicilio de la persona agredida, realice acción u omisión, y que ésta última sea grave y reiterada, que dañe la integridad física o psicológica de uno o varios miembros de su familia, de la concubina o concubino.

A quien cometa el delito de violencia familiar se le impondrá de un año a cuatro años de prisión y hasta la perdida de la patria potestad. La violencia Familiar, conforme al Código Civil, es también una causal de Divorcio y representa también una pérdida de patria potestad.”

Violencia familiar en México

En pleno siglo XXI, aún existen en nuestro país obsoletas leyes penales en algunos estados, tales como Campeche, Tamaulipas y Michoacán. Lo anterior, sólo revela la estructura machista y misógina, que aún pervive en México y que se escuda en normas de competencia estatal. El caso es claro, tal como lo revela el texto del artículo 275 del código penal del estado de Campeche:

“Se impondrán de tres días a tres años de prisión al que, sorprendiendo a su cónyuge en el acto carnal o próximo a su consumación, mate o lesione a cualquiera de los culpables, o a ambos, salvo el caso de que el matador haya contribuido a la corrupción de su cónyuge. En este último caso se impondrán al homicida de cinco a diez años de prisión”.

Esto representa verdaderamente una violencia de género, no es posible que en estos estados, el robo de una cabeza de ganado está castigado con penas de cárcel que duplican a las impuestas por el homicidio de la esposa en caso de que el honor (del marido) haya sido afectado.

Si bien es cierto que estos códigos penales no distinguen entre un homicidio por honor cometido por un hombre o por una mujer, el machismo imperante en la sociedad mexicana hace que las víctimas de esta legislación sean las mujeres.

Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia

México afronta actualmente la revisión de todas estas leyes gracias a la entrada en vigor, en febrero de 2007, de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, que ha permitido iniciar la revisión del marco jurídico en el país.
Esta ley no sólo impide tácitamente que se atenúe la pena por motivos de honor, sino que obliga explícitamente a agravarla cuando la víctima sea una mujer y la agresión u homicidio se cometa “por su condición de género”.
Los gobiernos de Tamaulipas y Michoacán ya han empezado los trámites para reformar sus respectivos códigos penales y eliminar el llamado “homicidio por razón de honor”.

Leyes de usos y costumbres

En muchas comunidades indígenas del país, además de los Códigos penales, recurren a las leyes de usos y costumbres como pretexto para violar los derechos de las mujeres y toleran, por ejemplo, la venta de niñas para el matrimonio o el trabajo.

Un caso que dio la vuelta al mundo fue el de Eufrosina Cruz, una indígena zapoteca de Oaxaca a quien la autoridad municipal anuló los votos que recibió en 2007 en la contienda electoral por la alcaldía de su pueblo, donde las leyes de usos y costumbres prohíben a las mujeres presentarse como candidatas.

Con todas estas normas incentivan la violencia de género y premian a los delincuentes en un país donde los crímenes contra las mujeres han conmocionado a la sociedad, como en Ciudad Juárez, donde desde 1993 a enero de 2008, han sido asesinadas 423 mujeres, según cifras del Defensor del Pueblo de México.

La tarea no es sencilla, se trata de modificar patrones culturales, políticos y sociales muy arraigados y que han mantenido al margen las necesidades de las niñas y mujeres del país.

La violencia familiar en Nuevo León es un delito grave

Afortunadamente en Nuevo León tenemos un gran avance en nuestra legislación. Se considera a la violencia familiar como un delito grave, y lo denominamos como homicidio calificado, sin distinción ni preferencia alguna de género, y merece una pena privativa de la libertad, alta.

ARTICULO 318.- A quien comete un homicidio calificado, se le sancionará con pena de veinticinco a cuarenta años de prisión.

Sin embargo, las mujeres sufren por el machismo que todavía impera en una metrópoli que se resiste a dejar atrás las costumbres que heredaron. En ellas se advierte que el hombre es el que sale a trabajar y la mujer debe quedarse en casa al cuidado de los hijos.

Según el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI), en el ámbito familiar, 55 de cada 100 mujeres son víctimas de su pareja con más de un tipo de violencia. Además, seis de cada 100 mujeres padecen los cuatro tipos de violencia: emocional, económica, física y sexual.

La violencia hacia las mujeres, es un problema sumamente grave, y es urgente que toda mujer que sufra violencia familiar, se atreva a ser ese eslabón que rompa con la cadena de violencia familiar. Con seguir permitiéndolo, sólo enseñamos a nuestros hijos que la violencia es una forma normal de vida.

Es un reto complicado pero no imposible. Estos patrones culturales, políticos y sociales muy arraigados han mantenido al margen las necesidades de las niñas y mujeres del país.

¿Crees que sufres violencia? O ¿tienes tendencia a ser violento(a)? A continuación te presentamos algunas preguntas, es necesario que seas hontesto(a) contigo mismo(a) en orden conocer a qué instancia acudir y solicitar apoyo.

1. ¿Sufres violencia?

¿Tu pareja te acusa de infidelidad o de que actúas de manera sospechosa?
¿Te prohíbe hablar o reunirte con familiares, amistades o compañeras/os?
¿Te critica o humilla, en público o en privado, sobre tu apariencia, tu forma de ser, el modo en que haces tus tareas hogareñas?
¿Controla estrictamente tus ingresos o el dinero que te entrega, originando discusiones? ¿Te despoja de tus ingresos?
¿Usa el silencio o la indiferencia como medio de control?
¿Tiene tu pareja cambios bruscos de humor o se comporta distinto cuando están en público?
¿Sientes que estás en permanente tensión y que, hagas lo que hagas, se irrita o te culpabiliza?
¿Te ha amenazado alguna vez con un objeto o arma, o con matarse él o a algún miembro de la familia?
¿Cedes a sus requerimientos sexuales por temor, o te ha forzado a tener relaciones sexuales?
¿Después de un episodio violento, se muestra cariñoso y atento, te promete que nunca más volverá a agredirte y que “todo cambiará?
¿Has buscado o recibido ayuda por lesiones que te haya causado? (médica, psicológica, legal)
¿Es violento con los hijos o con otras personas de la familia?

2. ¿Eres violento?

¿Te sientes con la libertad de ofender, gritar, menospreciar porque eres “el(la) que manda”?
¿Crees que eres el(la) que gobierna la casa y que todos ahí deben hacer lo que tú quieras, en especial tu pareja?
¿Acostumbras amenazar, levantar la voz o golpear para sentirte importante?
¿Procuras mantener el miedo en tu pareja para que no se revele y recuerde quien manda?
¿Estás convencido de que tu pareja está obligada a mantener relaciones sexuales siempre que tu así lo quieras?
¿Crees que gritar y golpear son elementos necesarios para una buena educación de los hijos?
¿Tienes dificultad para controlar tus impulsos de enojo?
¿Crees que los demás siempre son culpables de tu propio malestar?

¿A dónde podemos acudir?

Centro de Justicia Familiar (COPAVIDE, PGJ)
Hidalgo 274 Pte. Entre Cuauhtemoc y Garibaldi, Centro Monterrey N.L.
Tels: 2020 5971, 2020 5959 y 2020 5900
Servicios: orientación, asesoría y asistencia legal y psicológica

Agencia de Ministerio Público especializada en Justicia Familiar 
Ocampo 265 Pte. Entre Cuauhtemoc y Garibaldi,
Centro, Monterrey N.L. Tel 2020 5901
Servicios: Recepción de denuncias y querellas para
Realizar investigaciones de delitos.

Instituto Estatal de las Mujeres 
Morelos 877 Ote. Barrio antiguo, entre Dr. Coss y
Diego de Montemayor. Centro, Monterrey N.L.
Tels. 8345 77771, 2020 9773 al 76
Servicios: asistencia y asesoría jurídica, asistencia psicológica.

USEPAVI Norte, SSP
Av. Aztlán, 7912, Col. Valle de Santa Lucía,
Monterrey N.L. Tel. 8106 3194
Servicios: orientación y asesoría legal, psicológica y de trabajo social.

USEPAVI Sur, SSP
Bruselas 906, planta baja, entre Roma y Humboldt
Col. Mirador, Monterrey N.L. Tel. 8344 3603
Servicios: orientación y asesoría legal, psicológica y de trabajo social.

Alternativas Pacíficas A.C. 
Zaragoza 555 Norte, 2do piso, Monterrey N.L. Tels. 8372 9694, 8372 9066
Servicios: Refugio para mujeres y sus hijas e hijos víctimas de violencia

Unidad de Servicios Psicológicos, extensión Equidad y Género, Facultad de Psicología, UANL 
Mutualismo 110, Col. Mitras, Monterrey N.L.
Tel. 8347 4687
Servicios: intervención en crisis, tratamiento psicológico, grupos de reflexión para mujeres y hombres, pláticas de orientación.

PREVEDI (Prevención y Detección de la Violencia)
Modesto Arreola 909 Ote, 2do piso, entre Arista y Doblado
Monterrey N.L Tel.8343 7983
Servicios: orientación, asesoría y asistencia legal, Psicológica y de trabajo social.

Centro de Atención Psicológica C. A. P.
Calle Francisco Villa Nº 133, Col. Jesús M. Garza.
San Pedro Garza García
Tels. 89 89 12 49 y 12 67

 

LIC. CLAUDIA LOZANO TORRES
ABOGADA LITIGANTE
MASTER EN DERECHO
TEL. 82427924 y 25. CEL. 0448 11 256 29 53.