Estrés escolar: ¿cómo saber si mi hijo lo padece?

Estrés escolar: ¿cómo saber si mi hijo lo padece?

El estrés se ha convertido en parte de nuestra sociedad, tanto que ya es una realidad en niños y adolescentes, y se ve reflejado en el estrés escolar.

Factores que intervienen en desarrollar el estrés escolar son: el querer alcanzar un nivel competitivo para las preparatorias o para tener buen lugar en las pruebas a nivel estatal o nacional, la presión de los padres sobre las calificaciones para obtener becas , la inseguridad etc.

Esto crea estrés que se traduce en síntomas tanto físico como emocionales, ejemplo de ello es:

  1. Bajo rendimiento escolar, a pesar de ser niños inteligentes.
  2. Gastritis
  3. Colitis
  4. Baja autoestima
  5. Apatía
  6. Dolor de cabeza
  7. Retraimiento
  8. Agresividad
  9. Caída de cabello etc.

Es urgente un cambio en el sistema educativo donde se le dé prioridad a la salud emocional de los alumnos para que puedan desarrollar sus capacidades y habilidades al máximo y crear una sociedad mejor.

¿Cómo controlar el estrés escolar en nuestros hijos?

Combinar las labores escolares con herramientas sencillas como:

  1. Poner música relajante mientras están haciendo actividades, no tiene que ser a un nivel perceptible, pero hay tipos de música que favorecen la concentración, la relajación, etc.
  2. Ejercicios de respiración para relajar y controlar el estrés antes de presentar exámenes para tener una mayor claridad mental.
  3. Ejercicios de visualización en donde se trabaja autoestima.
  4. La comunicación entre maestros y alumnos es muy importante para que el maestro conozca realmente al alumno y pueda tener herramientas para lograr que el alumno aproveche su potencial.
  5. Reiki, yoga, flores de Bach etc. Son algunas de las herramientas que ayudan a bajar el estrés.

Ahora bien, ¿por qué estoy hablando de educación si mi rama es la medicina?

Porque lo veo con mis pacientes; actualmente se diagnostican muchos niños con déficit de atención, hiperactividad, asperger, autismo etc. y lo que hacen los médicos es darles químicos,(claro a veces tiene que hacerse según el caso), y así el maestro puede tener mas control de la situación.

Pero, ¿qué pasa?, que los niños se convierten en autómatas siguiendo instrucciones y reglas que el colegio proporciona y que a la larga se convierte en una rebeldía que aflora cuando son adultos.

Es cierto que los padres somos responsables de la educación de los hijos… pero qué está pasando con el sistema educativo en general.

Los niños no quieren ir a la escuela, no ven a sus maestros como ejemplo a seguir, no tienen capacidad de asombro etc.

Los padres tenemos una gran tarea pero los colegios también tienen una gran responsabilidad con estos niños y jóvenes ya que precisamente en el colegio pasan muchas horas de su día.

Si bien es cierto que estos niños son un reflejo de la familia donde puede haber problemas, también es cierto que el colegio viene siendo una especie de segundo hogar.

Lo menos que deben hacer es que los niños y jóvenes se sientas a gusto en el colegio, que quieran aprender, que la disciplina sea manejada de una manera inteligente.

¿Será mucho pedir?

Hasta la próxima.

Dra. Verónica González A.
galena62@hotmail.com