Reflexión: ¿en qué se basa un matrimonio exitoso?

Reflexión: ¿en qué se basa un matrimonio exitoso?

La mayoría de nosotros que cuando somos solteros, soñamos, especulamos y pensamos en el día que nos casaremos, en el día de nuestra boda.

Incluso algunas mujeres planean la boda de sus sueños desde la adolescencia, algunos hombres cuando llega el momento compran la mejor casa, el mejor lugar para la luna de miel, el mejor anillo de compromiso que pueden pagar, en fin es un momento feliz porque dejaremos a nuestros padres para unirnos a ese hombre y a esa mujer que tanto amamos en nuestra vida.

Pero la pareja no debe tener altas expectativas solamente de la boda, sino también de la vida que van a formar después de la boda.

El matrimonio o la unión con nuestra pareja es una de las cuatro principales decisiones que tomamos en nuestra vida, decisiones que verdaderamente nos configuran como personas para siempre, marcan nuestra existencia y la llenan de significado.

¿Qué decisiones configuran nuestra vida?

  1. La elección de carrera o a qué nos dedicaremos
  2. Elección de amigos
  3. Elección de creencia espiritual creer (nuestro concepto de Dios)
  4. Elección de pareja

Está comprobado que muchas parejas experimentan frustración o melancolía una vez que termina la boda, una vez que termina el magno evento al cual han dedicado tiempo, esfuerzo e imaginación.

Las expectativas sobre situaciones, personas o cosas momentáneas se esfuman, eso no crea la felicidad, la pareja, ahora dentro del matrimonio, deberá enfocarse en la aventura de construir un hogar y de formar una familia o historia de vida juntos, esa aventura está por delante y es de toda una vida.

Mucho se ha hablado de los pasos para tener un matrimonio exitoso, pero el matrimonio exitoso no es una formula trillada que viene en un libro, en una plática o en un seminario matrimonial.

El matrimonio exitoso se basa en la vivencia del día a día, es un encuentro al día en donde las horas se nos escapan, se nos van de las manos, bien dicen que la vida se basa en momentos, como una caricia, un beso, un apretón de manos, un mimo en el rostro, una rosa, un detalle, una sonrisa, una tarde en el parque, una mirada, un te amo. No permitas por favor que esos momentos se te escapen.

La unidad y el amor se basan en una decisión firme acerca de la persona que amamos, el amor es una decisión, donde yo decido amar incondicionalmente.

El amor no consiste en condicionar a la persona para que me ame y merezca mi amor si se comporta o piensa de la manera en que yo deseo, recuerda que antes de esposo o esposa, somos humanos que tienen derecho a tener su individualidad.

No confundamos el amor con el apego, el amor con la dependencia, el amor condicionado siempre será enemigo del matrimonio feliz y exitoso.

Si yo decido amar a mi pareja con sus defectos y virtudes de todo corazón, esa decisión es mía y seré coherente con el amor que he decidido dar.

Cuántas historias abundan en nuestra sociedad hoy en día que no son personas comprometidas con esa decisión. Hay personas que fantasean con otro amor aun siendo casados, desean a otra mujer que pasa por la acera de enfrente aun estando con su esposa.

La pareja no solo debe amarse sino también unirse y brindarse respeto. El perfecto amor se da en la unidad con la persona amada, la unidad perfecta consiste en saber ¿qué tengo que dar por mi esposo?, ¿qué tengo que dar por mi esposa? ¿Tiempo, caricias, besos, detalles, sonrisas, abrazos, protección, asistencia, seguridad, amistad, honor, respeto, reconocimiento, amor? En verdad tienes mucho para dar.

Seamos uno con nuestra pareja, olvidando nuestros defectos, olvidando nuestras imperfecciones, olvidando nuestras dolencias, nuestras aflicciones, nuestros miedos, nuestras inseguridades.

El amor consiste también en darse personalmente momentos de calidad, momentos de entrega, de intimidad, no permitas que los momentos se te escapen, no seas rutinario, sacúdete la monotonía, el aburrimiento matrimonial se da porque nos falta creatividad, nos falta imaginación, nos falta emoción y pasión.

Esfuérzate en conquistar día con día, olvidando lo que quedo atrás y extendiéndote a lo que tienes por delante, tus futuras generaciones dependen de tus decisiones en la vida matrimonial, sé un ejemplo, que se te note la pasión por tu pareja, no pierdas tu primer amor que es el amor más grande que tienes, concéntrate en los momentos más felices y no te conformes con esos momentos sino crea otros momentos con mayor significado.

El matrimonio exitoso es un esfuerzo diario, un esfuerzo que tiene grandes recompensas, que se verán reflejadas en tus hijos y en tu negocio principal que es la familia.

Este mensaje también es para mí, al estarlo escribiendo lo escribo con corazón y te aseguro que también he utilizado estos principios en mi matrimonio, yo estoy agradecido con mis decisiones, estimado lector, es tiempo de revisar tus decisiones y decidirte a amar con pasión a tu pareja, ¡siempre es el momento!

Lic. Psicología Hugo Santiago Treviño