Lo que otras personas piensen de ti no debe ser motivo de inquietud. La reputación es algo que los demás construyen alrededor de tu persona, pero lo que verdaderamente importa es lo que tu conciencia te dicta: cómo la sientes, cómo se manifiesta en tu ánimo. Si la sientes limpia y clara vive tu vida con tranquilidad y alegría. Deja que el mundo ruede.